Cirilo y Metodio

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Durante los últimos ciento treinta y dos años, try cinco Papas se ha ocupado de forma preferente en presentar a los fieles las figuras de dos hermanos, advice Cirilo y Metodio, copatronos de Europa desde que en 1980, Juan Pablo II los declaró como tales mediante la Carta Apostólica “Egregiae virtutis”.
Estos dos hermanos, fueron definido por Pío XI (1922-1939) en su Carta Apostólica, Quod sanctum Cyrillum, de 1927 como “hijos de Oriente, bizantinos de patria, griegos de origen, romanos por su misión, eslavos por los frutos apostólicos” (Acta Apostolicae Sedis, año XIX, Vol. XIX, Pág. 93), en una definición que condensa su universalidad y su principal actuación en la Iglesia: su misión en el mundo eslavo.
Cirilo, el más joven de los dos, que prácticamente toda su vida fue conocido como Constantino, pues cambio de nombre al profesar como monje en fechas cercanas a su muerte, fue el primero en morir en Roma el 14 de febrero del año 869, a los cuarenta y dos años de edad.
Metodio, cuyo nombre de bautismo era Miguel, fue consagrado obispo a fines de 869 y nombrado primer arzobispo de Sirmio, esta archidiócesis era la frontera entre el Oriente bizantino y el Occidente romano-germánico. Muere entre sus fieles el 6 de abril de 884.Ambos murieron con una fama de reconocida santidad, como sabemos, en la antigüedad eran los propios fieles los que proclamaban la santidad de una persona.
El primer caso de declaración de santidad realizado por la Iglesia mediante un proceso canónico, fue en relación con San Ulrico de Augsburgo (890-973) que veinte años después de su muerte fue proclamado santo por el Papa Juan XV (985-996).
Ambos hermanos nacieron en Salónica. Su padre, León, que ocupaba el alto cargo de lugarteniente general de la zona militar, tuvo siete hijos de los que Metodio era el primero y Cirilo el último. Nacieron en los años 815 y 826 respectivamente.
Metodio, siendo muy joven, fue nombrado gobernador de la provincia de la Macedonia interior y Cirilo inició sus estudios en Salónica, pero al morirse su padre cuando tenía sólo catorce años, fue acogido por Teoctistos, canciller imperial, que lo llevó a Constantinopla para completar allí su formación. Entre sus maestros se contaba Focio.
Cirilo fue ordenado sacerdote en el año 847. Mientras tanto, su hermano Metodio desengañado de la vida administrativa abrazó la vida monástica, entrando el año 853 en un monasterio del monte Olimpo.
En estos momentos se estaban produciendo las intrigas de Focio que había sido nombrado Patriarca, ambos hermanos rechazan las ofertas de Focio y este vio una ocasión perfecta para alejarlos de Constantinopla, en el año 861, fueron enviados como misioneros al país de los kázaros, donde tuvieron un gran éxito apostólico, aprendieron lenguas extranjeras y no mezclaron temas políticos o nacionalistas con la religión. A su paso por la ciudad ucraniana de Kerson hallaron el cuerpo de San Clemente Romano, que fue depositado en la catedral, conservando Cirilo una parte de los restos del Santo, que los llevo consigo a Constantinopla y posteriormente a Roma.
Más tarde se produce el encuentro de Cirilo y Metodio con los pueblos eslavos. Ratislao, príncipe de Moravia, había solicitando misioneros y fueron asignados los dos hermanos para realizar esta labor.
Fieles a la idea de que su único objetivo era cristianizar, se dieron cuenta de que era necesario establecer una liturgia en la lengua del país., pero el gran inconveniente con que se encontraron fue que no existía un alfabeto eslavo. De los intentos de adaptar los sonidos eslavos a las letras griegas surgió el alfabeto llamado “glagolita” que les permitió la traducción de los libros indispensables para el culto y el conocimiento de la Sagrada Escritura. Este alfabeto fue utilizado por los eslavos católicos hasta el siglo XVII. La escritura cirílica fue una evolución de la escritura glagolítica.
A pesar de su éxito apostólico fueron acusados de herejes y apostatas por los misioneros germánicos, que veían en la labor de los hermanos y sus seguidores un inconveniente para las ansias expansionistas de los germanos.
Emprendieron viaje a Roma en el año 867, donde fueron recibidos por el Papa Adriano II y depositaron las reliquias de San Clemente en la basílica de Santa María Mayor. Metodio y otros tres eslavos recibieron la ordenación sacerdotal y celebraron su misa en rito eslavo.
En el año 880 el Papa Juan VIII mediante la Carta pontificia Industriae tuae aprobó el uso de la lengua eslava en la liturgia.
Un siglo más León XIII, el 30 de septiembre de 1880, extendió a toda la Iglesia el culto de los dos santos con la Carta Encíclica Grande munus.
El Papa Juan Pablo II escribió sobre los santos hermanos San Cirilo y Metodio la encíclica “Slavorum Apostoli”, el 2 de junio de 1985.
La razón por la que, como decíamos al principio, cinco Papas dediquen su atención a estos dos hermanos la resume nuevamente Pío XI en su carta citada: la actitud misionera, la dimensión pastoral del diálogo ecuménico, el amor por la liturgia y por la Sagrada Escritura, la santidad de vida, el testimonio contemplativo que identifican a los dos hermanos, en las circunstancias culturales, sociales, eclesiales del presente, se convierten en una llamada muy actual.
Benedicto XVI dedico su homilía de la Audiencia general del 17 de junio de 2009 a los hermanos San Cirilo y san Metodio, hermanos en la sangre y en la fe.
Junto a los santos monjes Cirilo y Metodio, comparten el título de patronos de Europa San Benito, declarado patrono por Pablo VI, el 24 de octubre de 1964; Santa Catalina de Siena, monja dominica; santa Brígida de Suecia, madre de familia y fundadora; Santa Teresa Benedicta de la Cruz, judía conversa, carmelita, declaradas patronas de Europa por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1999.