Dolores y gozos de San José

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San José es el patrono Universal de la Iglesia, advice   de la buena muerte y de los seminarios y como todos sabemos, healing su festividad se celebra el 19 de marzo.
Durante los siete domingos previos, there la Iglesia considera los dolores y gozos de San José durante su vida terrena.
Esta devoción fue iniciada por el sacerdote redentorista Jenaro Sarnelli (1702-1744), discípulo de san Alfonso María, que fue beatificado por Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.
La devoción consiste en considerar, meditar y rezar teniendo como referencia situaciones de la vida de San José, agrupadas de dos en dos, como pueden ser las que se consideran el primer domingo, “el dolor y la angustia de tu corazón cuando creíste que debías separarte de tu Inmaculada Esposa, experimentaste después un vivo gozo cuando el Ángel te reveló el misterio de la Encarnación”.
Los textos y oraciones son muy diversos, lo importante es dedicarle un culto especifico a “Nuestro Padre y Señor San José”, porque como decía San Josémaría “Mira cuántos motivos para venerar a San José y para aprender de su vida: fue un varón fuerte en la fe…; sacó adelante a su familia –a Jesús y a María–, con su trabajo esforzado…; guardó la pureza de la Virgen, que era su Esposa…; y respetó –¡amó!– la libertad de Dios, que hizo la elección, no sólo de la Virgen como Madre, sino también de él como Esposo de Santa María” (Forja, 552).
En el culto de la Santa Iglesia, decía Juan XXIII, María, desde los primeros siglos, siguió a Jesús, muy de cerca en las representaciones de las catacumbas y basílicas, siendo piadosamente venerada como sancta María mater Dei. En cambio, José, fuera de algún resplandor de su figura que aparece aquí o allá en los escritos de los Padres, permaneció durante siglos y siglos en su ocultamiento característico, casi como figura decorativa en el cuadro de la vida del Salvador.
En las preparaciones del concilio Vaticano I, ciento cincuenta y tres obispos solicitaron al Papa Pío IX que el culto a San José ocupase un lugar más preeminente en la sagrada Liturgia, al tiempo que cuarenta y tres superiores generales de Órdenes religiosas, abogaba por la proclamación solemne de San José como Patrono de la Iglesia universal.
Pío IX ya había señalado, en 1854, a San José como “la más segura esperanza de la Iglesia, después de la Santísima Virgen”.
El 8 de diciembre de 1870, Pío IX aprovechó la feliz coincidencia de la fiesta de la Inmaculada, para proclamar más solemne y oficialmente a San José como Patrono de la Iglesia universal.
Todos los Papas que sucedieron a Pío IX dedicaron un especial interés en San José, León XIII publicó en la fiesta de la Asunción del año1889 la carta Quamquam pluries, el documento más amplio y extenso que un Papa haya publicado nunca en honor de San José, donde lo presenta como modelo de padres de familia y de trabajadores.
Pío X concedió indulgencias “para incrementar el culto a San José, patrono de la Iglesia universal”, Benedicto XV, durante la Primera Guerra Mundial, promovió el culto al Santo Patriarca e introdujo el prefacio de San José en el Canon de la Misa y en el cincuenta aniversario de la proclamación de San José como Patrono de la Iglesia, publicó el Motu proprio (documento breve sobre un tema concreto) Bonum sane, en el que el Papa pide que se implorase la protección de San José, patrono de los moribundos, en esos momentos de postguerra.
Juan XXIII lo invocó como Protector Universal de la Iglesia en los momentos previos al inicio del Vaticano II. Juan Pablo II en su exhortación apostólica (documentos de tipo general que exponen el magisterio de la Iglesia) Redemptoris Custos, conmemorando el centenario de la carta de León XIII, expone “algunas reflexiones sobre aquél al cual Dios confió la custodia de sus tesoros más preciosos” haciendo un recorrido sobre la misión de San José en la vida de Cristo y la Iglesia.
Como decíamos al principio, no existen unas oraciones de uso universal, como, por ejemplo, ocurre con el Santo Rosario; depende de las devociones de cada persona que utilicen unas u otras, nosotros hemos incluido, en el enlace siguiente, un texto que nos parece adecuado, que escribió D. Jesús Martínez García y está publicado por la Editotial Rialp, en el año 2000, con el titulo de Dolores y Gozos de San José.
El texto está muy difundido en Internet, pero nosotros nos hemos permitido agruparlo y “maquetarlo” para que pueda ser impreso en forma de folleto,  facilitando su lectura a aquellos que quieran seguir esta piadosa y recomendable devoción.

Dolores y Gozos de San José
Jesús Martínez García