El nuevo Leccionario

Print Friendly

Leccionario Merovingio siglo VIICon el nuevo año litúrgico que se inicia este primer domingo de Adviento, search la Iglesia española ha introducido un nuevo leccionario para las lecturas de la Misa. Los nuevos leccionarios se corresponden con los textos de la versión oficial de la Biblia, site que fue aprobada el  25 de noviembre de 2008 en la CCXI Asamblea Plenaria del episcopado español.
La novedad radica en que se incorpora en el leccionario el lenguaje utilizado en la Biblia oficial española, un lenguaje más adaptado a la sociedad actual y carente de las imperfecciones lingüísticas que tenía la traducción anterior.
Obviamente, los textos siguen siendo los mismos que se venían utilizando desde que en 1969, de acuerdo con la revisión ordenada por el Concilio Vaticano II en 1963, se modificó sustancialmente el leccionario contenido en el Misal de San Pio V de 1570.
Este cambio realmente afecta a la forma y no tiene comparación con el que se produjo hace 46 años con las modificaciones introducidas por el Concilio.
En el Misal romano de 1570 las lecturas de la Eucaristía estaban incluidas en el mismo libro. No como es en la actualidad y fue en el pasado, el Misal contiene los textos que tiene que leer quien preside la ceremonia y el Leccionario incluye los textos que tienen que leerse desde el ambón, epístolas y evangelio.
En el Misal de san Pio V se usaban las mismas lecturas año tras año los domingos y días de fiesta. La mayoría de las misas tenían solo dos lecturas, la epístola, casi siempre con textos del Nuevo Testamento  y la del Evangelio.
El total de los textos bíblicos usados los Domingos, Vigilias y Fiestas mayores no superaban el 22% de los Evangelios, el 11% de la epístolas y el 0.08 % del A. T. sin incluir los Salmos.
Es curioso destacar que desde el siglo VI, fecha de los más antiguos leccionarios de la misa que se conocen, existe una rara continuidad y estabilidad en el ordenamiento de los textos bíblicos, es decir, al menos durante casi trece siglos, la parte más sustanciosa e importante del Leccionario de la Misa permaneció invariable.
Las reformas del Concilio Vaticano II enriquecieron las lecturas de la Misa, al prescribir tres Lecturas para los Domingos y Fiestas Mayores, generalmente una del A.T., una Epístola y el Evangelio, además de implantar una mayor variedad de lecturas, al establecer  tres ciclos anuales, A dedicado a San Mateo, B a San Marcos y C a San Lucas. San Juan se ha reservado para parte de la cuaresma y pascua en los tres años.
Como sabemos las lecturas que se realizan en la Misa son:
La primera Lectura, tomada de los libros del Antiguo Testamento, con excepción de los Hechos de los Apóstoles durante el Tiempo Pascual. Normalmente existe una conexión temática entre el Evangelio y esta primera lectura.
Salmo Responsorial, tomado del libro de los Salmos y a veces de otros cánticos bíblicos.
Segunda Lectura, tomada habitualmente de las cartas del apóstol Pablo, pero a veces de otras cartas apostólicas o del Apocalipsis. No tiene relación con las otras lecturas  pues sigue un esquema de lectura prácticamente continuada.
Aclamación antes del Evangelio, generalmente una cita bíblica o a veces un adaptación de un texto bíblico, que suele seguir el esquema de la primera lectura.
Evangelio, según los ciclos anuales.
Si incluyéramos las lecturas de todas las misas dominicales, semanales, votivas, propias y comunes de los santos, para necesidades y ocasiones especiales, el Leccionario de la Misa cubriría en sus lecturas el 90% de los Evangelios, 55% del resto del N.T. y apenas el 13% del A.T., comprensible por la extensión de este.