Getsemaní

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Getsemaní es el lugar donde comienzan todos los acontecimientos que van a conducir a Jesús al Calvario. Como suele ser habitual, salve es difícil en la actualidad, sovaldi sale precisar con exactitud el lugar exacto donde se encontraba Getsemani; donde Jesús pasó en oración la última noche de su vida, a pesar de que los cuatro evangelistas hacen referencia al lugar.
Conocemos el nombre y su ubicación aproximada. Lucas es el más impreciso pues nos dice de forma genérica hacia donde se dirigieron Jesús y sus acompañantes después de haber cenado “salió y se dirigió según costumbre al monte de los Olivos” (Lc 22, 39). Sin embargo Juan nos dice que Getsemaní se encontraba “al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto” (Jn 18,1) en la falda occidental del monte de los Olivos, posiblemente con muchos olivos, pues ese nombre en arameo significa “prensa de aceite” (gat shmanim).
El nombre del lugar donde tenían la costumbre de reunirse, lo conocemos por lo que nos cuentan Marcos (14, 32) y Mateo (26, 36) utilizando ambos casi las mismas palabras.
Los católicos veneramos como una de las posibles localizaciones del lugar donde Jesús estuvo rezando, la gran piedra existente en la iglesia de los franciscanos, conocida como Basílica de la Agonía, junto a la cual existe un lugar con olivos.
Sí se puede afirmar que estos olivos, auque son sumamente viejos, no son del tiempo de Jesús, porque Tito hizo que se cortaran todos los árboles de los alrededores de Jerusalén durante el sitio de la ciudad (70 d. C.) y se conoce como los peregrinos cristianos de los primeros siglos se lamentaban de que no habían olivos en Getsemaní.
Aunque no podamos asegurar que este sitio sea el verdadero lugar donde Jesús sufrió su agonía, el sitio debió haber estado muy cerca, pues en el año 1924 se construyó la actual Basílica por el arquitecto italiano Antonio Barluzzi, sobre los cimientos de dos santuarios anteriores: una capilla del siglo XII abandonada en 1345 y una basílica bizantina anterior del siglo IV, destruida por el terremoto de 746, y que parece se construyó en tiempos de Teodosio, emperador de los romanos desde 379 hasta su muerte en el 395. Teodosio fue quien mediante el Edicto de Tesalónica de 380 decretó que el cristianismo fuera la religión oficial del Imperio.
La Basílica se denomina “iglesia de todas las Naciones” porque muchos países sufragaron parte de los gastos de construcción, entre ellos España.
Para recordar la noche de la Agonía, el arquitecto diseñó el interior de forma que se facilitase el recogimiento, para lo cual dejó el interior en penumbra, utilizando los diversos colores morados del alabastro de las vidrieras y diseñando la bóveda de un azul oscuro como un cielo estrellado. De esta manera consiguió recrear un ambiente propicio para la oración, ayudando con su arte a contemplar la noche oscura que sufrió el Señor en el huerto de los olivos.
Es una experiencia de gran provecho espiritual el rezo de una “hora santa” alrededor de la piedra de la agonía, como suelen realizar muchos peregrinos que tienen la fortuna de visitar Tierra Santa.