Jornadas romanas sobre Jesús

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Entre los días 9 y 11 de febrero se celebrara en Roma el simposio internacional que lleva por titulo “Jesús nuestro contemporáneo” en el que se tratara la pregunta de Jesús de Nazaret: ¿Quién decís que soy yo? que “resuena aún hoy en día no menos provocativa e ineludible que en el primer círculo de discípulos”.
La conferencia de apertura, correrá a cargo del exegeta alemán Klaus Berger, mientras que la de clausura será del teólogo y obispo anglicano Nicholas Thomas Wright, que abordará el tema de la resurrección de Jesús como evento histórico sobre el cual está o se apoya toda la fe cristiana.
No sólo tomarán la palabra los católicos, sino también protestantes, judíos, musulmanes, gnósticos y no creyentes. Los enfoques serán también muy variados: históricos, filosóficos, bíblicos, teológicos, literarios, artísticos.
Todos, sin embargo, con un único eje portador e inconfundible: el misterio de Jesús verdadero Dios y verdadero hombre.
Entre los intervinientes se encuentra el español Armand Puig Tarrech, profesor de Nuevo Testamente de la Facultad de Teología de Cataluña y autor de Jesús un perfil biográfico, de editorial Destino.
En la presentación del evento realizada en L’Osservatore Romano el 3 de febrero pasado, el cardenal Ruini dijo que “Jesús de Nazaret es importante para tantos hombres y mujeres porque están convencidos que tiene una relación única con Dios.
Sobre él, desde hace dos siglos y medio, se está llevando a cabo una gigantesca investigación histórico-crítica, desarrollándose un debate histórico, filosófico y teológico-cultural en el sentido fuerte del término y que, en sustancia, gira alrededor de la cuestión de si él tiene o no esta relación única con Dios.
Se ha elegido este titulo para las sesiones porque contiene una fuerte provocación que apela tanto a la fe como a la historia.
De hecho, ya en 1777 el gran ilustrado alemán Lessing (1729-1781) había afirmado que las verdades históricas no pueden convertirse en prueba de verdades eternas, y que la distancia histórica que continuamente se agranda entre Jesús y nosotros comporta una inevitable disminución de su relevancia para nosotros. Kierkegaard ya dio a Lessing una respuesta directa, la del salto de fe que supera el tiempo y nos hace contemporáneos de Jesús.
Para quien cree en Cristo y se dirige a él como al Señor que está vivo y presente, que nos escucha y nos sostiene (más bien, como dice san Pablo a los Gálatas (2, 20), que vive en nosotros), relegar a Jesús al pasado es imposible y equivaldría a cortar el vínculo que une nuestra existencia a la suya.
Estas jornadas giraran alrededor de la idea que es posible tener unidas la fe en Jesús viviente y nuestro contemporáneo con su precisa ubicación en la historia, en lo que sucedió en Palestina hace dos mil años.
De la iniciativa tendría que emerger, por lo tanto, ese cambio que se está verificando justamente en estos años en los estudios histórico-críticos sobre Jesús de Nazaret, cambio del cual los dos libros sobre Jesús de Benedicto XVI son, por así decirlo, señal y revelación teológica y exegética.