Los cónclaves del Siglo XX (1)

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El siglo XX comenzó teniendo en la Cátedra de San Pedro al Papa León XIII, que había sido elegido, en un cónclave de tres días de duración, el 20 de febrero de 1879. Llego al cargo cuando contaba 68 años y era el Camarlengo del Vaticano. Fue inicialmente considerado como un “Papa de transición”. Su antecesor en el papado Pio IX había gobernado la Iglesia durante  31 años y medio, el más largo de la historia de la Iglesia, si no se cuenta el de san Pedro. Pero recordando aquel refrán español, “el hombre propone…” la transición fue un poco larga porque murió, casi con 94 años, el 20 de julio de 1903.
El cónclave de la elección de León XIII se inició el 18 de febrero y participaron 61 cardenales, que se reunieron por primera vez en la Capilla Sixtina, durante el siglo XIX lo habían hecho en el Palacio del Quirinal, pero en estos momentos era propiedad del Gobierno italiano. Entre los 61 cardenales se encontraba Lucido María Parocchi, Arzobispo de Bolonia, que tenía solamente 44 años, un caso de precocidad que hoy no es usual, fue ordenado Obispo con 38 años y cardenal con 43.
Once días después de la muerte de León XIII,  se convocó el cónclave el 4 de Agosto de 1903, como curiosidad podríamos decir que en este cónclave participó un español, José de Calasanz Vives y Tutó, que era fraile capuchino y que con 45 años había sido nombrado cardenal y que por primera vez participaban en un conclave dos cardenales no europeos; el cardenal James  Gibbons, Arzobispo de Baltimore de 53 años, lo que le permitió estar también presente en el siguiente conclave y el australiano Patrick Francis Moran, Arzobispo de Sidney.
El Cardenal Gibbons fue el segundo Cardenal americano, aunque el primero que participó en un cónclave, pues el primer Cardenal americano John McCloskey, Arzobispo de Nueva York, a pesar de haber sido elevado al cardenalato en el 1875, no pudo participar en el de 1879. Gibbons que fue ordenado obispo con treinta y dos años fue el más joven de los mil doscientos que entonces tenía la Iglesia Católica.
Pero con independencia de estas curiosidades, este cónclave se destacó por el hecho de que por última vez en la historia se utilizó el veto de los Jefes de Estado. El cardenal Jan Puzyna de Kosielsko, Arzobispo de Cracovia, veto al cardenal Mariano Rampolla del Tindaro, secretario de Estado de León XIII y “papable”, en nombre del Emperador Francisco José I. Rampolla que tuvo votos en las siete votaciones, no supero a Giuseppe Sarto, Patriarca de Venecia, que fue elegido Papa cuando tenía 68 años, tomando el nombre de Pio X. Su pontificado duró hasta el 20 de agosto del 1914. Fue canonizado el 29 de mayo de 1954. Desde Pío V (1566-1572), no había sido canonizado ningún Papa.
Tres jefes de Estado católicos reclamaban el derecho de veto: el rey de Francia, el rey de España y el emperador de Austria. Este veto rara vez se ejercía, sin embargo, ninguno de los candidatos contra los que el veto se usó había sido elegido Papa. Una de las primeras decisiones que tomo Pio X fue abolir formalmente el veto de los Jefes de Estado, mediante la Constitución Apostólica Commissum Nobis.
A San Pio X le sucedió Benedicto XV, Giacomo della Chiesa, Arzobispo de Bolonia, que contaba con casi 60 años cuando fue elegido el 3 de septiembre de 1914, después de la décima votación. En este cónclave aún no estaba impuesta la limitación de los 80 años y cuatro de los cardenales superaban esa edad, siendo el más mayor Angelo Di Pietro que tenía 86.
La primera guerra mundial había comenzado el  28 de julio de 1914 y Europa estaba en guerra, no obstante, en este cónclave participaron juntos cardenales cuyos países estaban enfrentados unos contra otros, como por ejemplo, el cardenal Károly Hornig, Obispo de Veszprém, Hungary y Léon-Adolphe Amette Arzobispo de Paris.
En este cónclave tuvo una participación peculiar el cardenal español y Secretario de Estado con Pio X Rafael Merry del Val, que insistió que se revisasen las papeletas, para comprobar que el cardenal della Chiesa no se había votado a sí mismo.
El tercer cónclave del siglo XX tuvo lugar entre el dos y seis de febrero de 1922, el día 22 de enero había fallecido de neumonía Benedicto XV.
Achille Ratti, Arzobispo de Milán, fue elegido como Pio XI solamente por 53 cardenales. El Colegio Cardenalicio estaba formado por 60, pero tres de ellos no pudieron asistir por enfermedad, (uno de ellos fue el Arzobispo de Santiago de Compostela, el  Cardenal José María Martín de Herrera que contaba con 86 años) y los cuatro restantes no llegaron a tiempo, dos eran americanos, uno canadiense y el cuarto brasileño.
Pío XI cambió las normas para la elección, ampliando el tiempo entre la muerte del Papa y la elección de su sucesor, para permitir que los cardenales de lugares distantes tuvieran más posibilidades de participar en el cónclave.
Pío XI murió el 10 de febrero de 1939, cuando apenas faltaban unos meses para que estallase la Segunda Guerra Mundial.
Del cónclave iniciado el 1 de marzo y terminado el día siguiente salió, después de tres votaciones, como Papa el Camarlengo Eugenio María Pacelli de 63 años, que tomó el nombre de Pio XII. Los cardenales coincidieron rápidamente que el Cardenal Pacelli, que había sido Secretario de Estado y Nuncio Apostólico en Alemania, era la persona que la Iglesia necesitaba para los tiempos de guerra que se avecinaban. El 1 de septiembre de 1939, con la invasión alemana de Polonia, se inició la segunda guerra mundial.
El cónclave de 1958 que se convocó el 25 de octubre, dieciséis días después de que falleciera Pio XII, fue el que contó con menos electores de los de este siglo, solamente cincuenta y un cardenales participaron en la elección del que luego sería llamado el Papa Bueno, Juan XXIII, Angelo Giuseppe Roncalli tenía casi 77 años y era el Patriarca de Venecia.
Después del pontificado de mayor duración del siglo XX, Pio XII gobernó durante diecinueve años, la elección de un Papa de esa edad hacía pensar en un Papa de transición, en términos de tiempo fue así, su pontificado duro cuatro años y medio, pero nadie pensaba en esos momentos, ni siquiera él mismo, que iba a convocar un Concilio Ecuménico.
Durante este siglo han sido tres los Patriarcas de Venecia que han sido elegidos Papa, Pio X, Juan XXIII y en 1978 cuando fue elegido, Juan Pablo I.