San Ildefonso

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origenescristianos: imposición casullaA propósito de que hoy se celebra la festividad de San Ildefonso, viagra queremos recordar la figura de este Padre de la Iglesia, site figura indiscutible en la Iglesia hispánica, que se distinguió por su gran devoción hacia la santísima Virgen María.
En la Catedral de Toledo hay dos capillas relacionadas con San Ildefonso, la llamada de la Descensión de la Virgen y la dedicada al propio Santo, que como es sabido es el patrón de la ciudad de Toledo, en España.
La primera, situada en el lugar que estuvo el Altar Mayor de la antigua Basílica visigótica consagrada por Recaredo en el 587 en honor a Santa María, es el verdadero origen de la actual catedral, no solo por su localización sino por estar dedicada al milagro, que según la tradición, tuvo por protagonista a San Ildefonso, la Santísima Virgen se le apareció y le impuso la casulla.
La capilla dedicada a San Ildefonso existe desde la fundación de la Catedral en 1214 por el Arzobispo Jiménez de Rada (1170-1247), reinando Fernando III el Santo (1217-1252) .La Catedral está consagrada a la Virgen María en su Asunción a los cielos.
Si nos remontásemos aun más en el tiempo, podríamos decir que existe certeza de que en el siglo IV el arzobispo Melancio levantó en ese lugar un templo en honor del Salvador y de Santa María
San Ildefonso nació en Toledo en torno al 608 y siendo muy joven ingreso como monje en el monasterio de Agli, en las proximidades de Toledo. El mismo cuenta que fue ordenado diácono (alrededor del año 630) por Heladio, que había sido su abad y que posteriormente fue elegido arzobispo de Toledo en el año 646.
Ildefonso llego a ser abad de Agli y como tal estuvo presente en el Octavo (653) y Noveno (655) Concilios de Toledo. Dos años más tarde ocupó la cátedra arzobispal de Toledo. Murió el 23 de enero del 667 y fue enterrado en la Basílica de Santa Leocadia y posteriormente trasladado a la Catedral de Zamora.
La biografía de Ildefonso esta ligada a su piedad hacia la Virgen María y al milagro del que fue protagonista. De los tres tratados suyos que conservamos destaca “Sobre la virginidad perpetua de Santa María contra tres infieles”, en la que defiende la inmaculada concepción de María, pudiéndose decir que esta obra es el inicio de la constante tradición teológica y popular española sobre la Virgen María.
Además escribió una obra titulada De viris illustribus, como continuación a la del mismo titulo de su maestro Isidoro de Sevilla. Es una obra de carácter local, en la que se incluyen catorce biografías, ocho de escritores y seis de sus predecesores en la sede toledana. El único no español mencionado es San Gregorio Magno.