Santa Agueda

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Hoy domingo, sildenafil quinto del tiempo ordinario, cialis sale en los lugares en los que en celebración de la Santa Misa hayan elegido la plegaria eucarística primera, los fieles habrán escuchado el nombre de Agueda, junto a Lucia y otros Santos. El nombre de esta Santa parece que fue introducido en el Canon (nombre con el que se conocía a la única plegaria eucarística existente) por el Papa Gregorio I (590-604)
Realmente habrán sido pocos, porque actualmente se suelen usar, por su brevedad, las plegarias segunda y tercera.
Este comentario inicial está motivado porque hoy se celebra la memoria de esta santa, que, no obstante, pasara desapercibida por la celebración dominical.
De Santa Agueda, o Ágata, solo se conoce con certeza histórica el hecho y la fecha de su martirio y la veneración pública con que se la honraba en la Iglesia primitiva.
Además de ser incluida en los Martirologios Hieronymianum y Carthaginiense, ambos del siglo sexto, es citada junto a Justina y Tecla, en un poema sobre la virginidad, por el Obispo Poitiers, Venancio Fortunato (536-610) en su obra “Carmina miscelánea”, en este mismo siglo sexto.
Se conserva una homilía de San Metodio nacido en Sicilia y obispo de Constantinopla. (782-847) relativo a Santa Agueda, en el que el paisano de la santa utiliza un símil entre la persona y su nombre, dado que “agathé” significa “bondadosa” en griego.
Santa Agueda, nació en Catania en el año 230, en la época del emperador Decio (201-251) y la leyenda de su vida, posiblemente del siglo V, dice que era una joven cristiana de gran belleza, procedente de una familia noble. El gobernador de Sicilia, el procónsul Quintiliano se enamoro de ella y la propuso en matrimonio, siendo rechazado por la joven que había decidido seguir a Jesucristo.
Aprovechando la persecución de Decio contra los cristianos detuvo a Agueda, como la cárcel no hizo quebrantar la voluntad de Agueda, Quintiliano mando que le fueran amputados los pechos con unas tenazas ardientes, siendo tirada moribunda en una celda.
Como representa el cuadro de Alessandro Turchi (1578-1649) fue visitada en la celda por San Pedro y un ángel que la curaron. Murió el 5 de febrero del 251.